Vendés por todos lados
MercadoLibre, Tienda Nube, Instagram, WhatsApp. No tenés idea de cuánto vendiste hoy ni qué stock te queda en cada canal. Echu te arma un panel que sincroniza todo y te avisa cuando algo está por agotarse.
Hablás con Echu. Te entiende, diseña y construye. Vos aprobás lo que ves. Echu se encarga del resto.
Dos negocios construyéndose abajoMirá un caso real: el cliente le cuenta su problema a Echu y en minutos tiene el preview. Cambiá de caso abajo para ver otro tipo de negocio.
MercadoLibre, Tienda Nube, Instagram, WhatsApp. No tenés idea de cuánto vendiste hoy ni qué stock te queda en cada canal. Echu te arma un panel que sincroniza todo y te avisa cuando algo está por agotarse.
Cada presupuesto te lleva media hora a mano. Calculás precios en Excel, copiás a un Word, mandás un PDF por mail. Echu te arma el cotizador que toma medidas, calcula con tus reglas y manda al cliente con un click.
Probaste 4 SaaS y ninguno encaja. Tu negocio tiene formas propias de operar, y cada vez que querés cambiar algo dependés de soporte que no te entiende. Echu construye exactamente lo que vos necesitás, y lo cambia cuando vos lo pedís.
Usás un CRM, facturás en otro, vendés en otro, el stock vive en otro. Pasás horas copiando datos de un lado al otro y nunca tenés la foto completa. Echu se conecta a cada uno por su API y te arma un solo panel — o automatiza el flujo entero entre ellos.
No. Echu está hecho para que le hables como le hablás a cualquiera. No te pide términos raros ni te pregunta cosas que no sabés. Si querés, le tirás un Word con lo que tenés hoy y arranca desde ahí.
El primer preview lo tenés en minutos. Iterar lleva la conversación que tengas — pedís cambios y los ves al toque. No hay sprints, releases ni reuniones de planificación.
Sí. Echu se conecta a sistemas externos por API — mandar mensajes por WhatsApp, cobrar con Mercado Pago, facturar en AFIP, sincronizar con tu CRM. Le decís qué necesitás integrar y se encarga.
Le decís qué quedó mal y lo corrige. Cada cambio queda registrado y podés volver a cualquier versión anterior con un click. Tus datos productivos se respaldan automáticamente antes de cada cambio importante.
Tu información vive en infraestructura aislada — un container, una base de datos y un volumen propios para vos. Cada cambio importante se respalda automáticamente antes de aplicarse, así nunca perdés trabajo si algo sale mal.
Esas herramientas asumen que sabés qué pedir y que vas a hacer el deploy, el hosting, la base de datos y los arreglos cuando algo se rompa. Echu hace todo eso — además de entender tu negocio en lenguaje normal, no en jerga técnica. Vos chateás. Echu construye, hostea, y sigue trabajando aunque vos cierres el browser.
En menos de lo que tardás en explicárselo a un dev, ya tenés un preview funcionando.
Empezar a construir→